La libertad tiene sus riesgos, pero tú prefieres ser libre antes que estar atado. Ten cuidado con lo que eliges
Amor: Si tú no eres cien por ciento confiable, no pretendas que tu pareja también lo sea. Empieza a dar el ejemplo.
Riqueza: Las ofertas son varias pero sólo una es confiable. Analízalas bien y esta vez decide con la cabeza y no con el corazón.
Bienestar: Serás el protagonista de un chisme que te dejará mal parado ante tus superiores y compañeros de trabajo. Defiéndete.
